INTERIORISMO

HABITACIONES INFANTILES
SALONES Y DORMITORIOS
1O REGLAS BÁSICAS

INTERIORISMO
LA DECORACIÓN QUE VA CONTIGO

Para que tu elección sea un acierto seguro

Después de planificar cuidadosamente la distribución de tu vivienda, seleccionar la manera de iluminarla y elegir acabados, realiza un último esfuerzo en la decoración de tu hogar. En realidad, en los pasos anteriores ya te has decantado por un estilo aunque no te hayas dado cuenta, especialmente a la hora de elegir los acabados y revestimientos. Ahora se trata de profundizar en ese estilo con la elección y disposición del mobiliario, entelados y complementos de decoración que, en su conjunto, están creando tu hogar.

Es posible que te gusten elementos concretos de estilos muy diferentes, pero debes pensar en el resultado final cuando los pongas juntos. A veces las mezclas de estilos funcionan bien (estilo ecléctico), pero debes tener cuidado si te decantas por esta opción para no saturar un espacio con elementos que no tienen nada que ver entre si, y que en lugar de crear armonía la destruyen.

Tampoco te recomendamos seguir un estilo al pie de la letra porque podría resultar que termines con una estancia apagada y sin vida. La combinación de elementos de distintos estilos es adecuada siempre que no sean demasiados y estén ubicados correctamente.

La decoración tiene mucho que ver con el tipo de vida de cada uno, con su propia historia personal y lo que vio es su casa de la infancia y con la creatividad. Pero también exige conocimiento de las tendencias, de los productos que hay en el mercado, y de las mezclas que en la práctica profesional han demostrado funcionar bien. Con esta sección queremos ayudarte a que la decoración de tu hogar sea un acierto seguro, dándote algunos trucos y consejos.

 

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10 Reglas básicas
Para decorar tu vivienda

Intenta no abarrotar la vivienda: Un espacio recargado parece mucho más pequeño. Compra los muebles justos para cubrir tus necesidades y supera el “horror al vacío”

Toma las medidas de la habitación a decorar (puertas, ventanas, etc.) y realiza un boceto inicial con la ubicación de los principales muebles, las luces y el diseño del suelo, si lo tiene. Con este esquema podrás planificar tu decoración y comprar sólo aquello que has trazado en el plan.

Define un estilo global que predomine en todas las estancias de tu vivienda. Puedes hacer mezclas y desviarte de este estilo puntualmente, con piezas que por contraste llamarán la atención de todos, pero se cauto y selecto en estos elementos.

Elige el elemento que será el centro de las miradas en una habitación y alrededor del cual se organizará el diseño. Puede ser una cama, un sofá, un armario, una ventana, etc. La idea es resaltar llamar la atención sobre algo atractivo, y disimular aquello que no lo sea.

Da a cada habitación un carácter propio. Separa una habitación de otra sin elegir colores totalmente distintos para las paredes o el suelo. Utiliza tonos similares para unificar e introduce elementos singulares en cada estancia que la diferencien del resto. Los colores claros y los pasteles tienden a ofrecer una mejor sensación de amplitud. Los tonos oscuros encogen visualmente la habitación.

Busca reflejos. Los espejos y cristales dan sensación de amplitud a las habitaciones cuando están estratégicamente colocados para reflejar algo bonito. Además llevarán la luz allí donde no llega la luz natural que entra por la ventana.

Crea comunicaciones visuales entre distintas estancias. Alguna apertura entre habitaciones contiguas hará que parezcan más amplias. Utiliza paneles translúcidos o celosías para conservar la privacidad entre espacios. Las puertas de cristal ofrecen muchas posibilidades en este sentido.

Pon en práctica la regla del balance: utilizar una paleta de colores específica para juntar todos los elementos de una habitación. Si eliges una paleta neutra puedes romperla puntualmente con estampados llamativos en cojines, alfombras y objetos de decoración.

Mantén una continuidad en el suelo. Mantener el mismo material en el suelo de toda la casa da sensación de continuidad, el ojo no salta de una sala a otra, sino que vaga fácilmente por los espacios.

Ten especial cuidado con cortinas y persianas. Los tejidos con estampados abrumadores llamarán la atención sobre sí mismos, alejándola del diseño bien planificado de la habitación. Elige accesorios sencillos que filtren la luz del sol y proporcionen intimidad, a la vez que combinen con el resto de los muebles.

 

El salón
El epicentro de un hogar

El salón o sala de estar es, probablemente, la estancia más utilizada de toda la casa. Es un espacio multifuncional. En el desconectamos de nuestra rutina diaria, compartimos actividades con el resto de la familia, recibimos a amigos y familiares y a veces también comemos o cenamos.

El sofá es, indiscutiblemente, el elemento estrella de cualquier salón. Te recomendamos que si tienes que invertir en algo sea en esta pieza, apostando por uno de calidad y atemporal. Huye de los estampados como tapizado base. Es mejor que te decantes por tonos lisos y, a ser posible, neutros, y deja los estampados para cojines y adornos que puedes cambiar más fácilmente.

Lo más habitual en las viviendas de hoy en día es que el comedor comparta estancia con la sala de estar. En este caso podemos diferenciar ambos ambientes  otorgándoles carácter propio, bien sea mediante la disposición del mobiliario (un sofá adecuado puede hacer las labores de divisor de zonas en el salón), o bien  incorporando elementos auxiliares que doten a cada espacio de singularidad, por ejemplo con iluminaciones diferentes.

Un buen diseño de salón puede aumentar sus posibilidades. Una distribución clásica consistiría en un sofá y dos sillas en un ángulo de 90 grados con una mesa auxiliar que hace diferentes servicios (una gran otomana tapizada hace la triple tarea de mesa de café, asientos adicionales si es necesaria en algún momento moverla y un reposapiés para los momentos de relax).

La misma función hace un sofá en chaise longue, siendo mucho más cómoda y funcional que la combinación anterior.

Si el salón es estrecho, lleva los sofás contra la pared para dejar la mayor cantidad de espacio libre en el centro. Si combinas el color del sofá con el de la pared, el conjunto quedará muy integrado y dará mayor sensación de amplitud.

Llevar las cortinas lo más alto posible y cerca del techo también mejora la sensación de amplitud. Esto permitirá a las telas desplegar toda su caída.

Las alfombras son grandes aliadas del invierno para esta estancia que se presume acogedora (si tienes mascotas este elemento es de lo más inapropiado). Si no has abusado del color en el resto de la decoración puedes arriesgar con una alfombra colorida de estampados geométricos. 

El dormitorio
Tu espacio de intimidad y descanso

Aunque es un espacio privado que no está a la vista de todos, la habitación es nuestro pequeño refugio de relax, descanso y confort. Por este motivo serán adecuados para este espacio todos aquellos elementos, colores y formas que nos sugieran paz y armonía.

Ten muy presente las medidas de tu habitación para comprar muebles que se ajusten a las mismas. Hay cientos de muebles en el mercado, de todos los estilos y dimensiones, pero no todos le quedan bien a nuestro dormitorio. Unos quitan mucho espacio y otros no tendrán la capacidad de almacenamiento suficiente, lo cual es primordial en esta estancia.

La cama será el elemento central, por lo que debe ser una de las primeras cosas que elijas. Invierte en calidad como garantía de durabilidad y descanso.

Otros muebles fundamentales en una habitación son las mesitas de noche y el armario. Si tu estilo es clásico puedes elegir estos muebles a juego con la cama, aunque te recomendamos que desarrolles tu creatividad a la hora de combinar estos muebles: puedes entelar las puertas de tus armarios con estampados sugerentes, reutilizar muebles que hagan las veces de mesilla, o diseñar un mueble que combine cabecero, mesilla y decoración de pared en un solo elemento. Si tenemos espacio suficiente podemos añadir muebles auxiliares como una butaca de cortesía, un galán o un tocador.

Si la habitación tiende a ser oscura, lo mejor sería escoger decoraciones basadas en colores claros, que reflejen la luz. No coloques cortinas muy gruesas o recargadas en su diseño, eso dificulta que la claridad penetre. Procura no obstaculizar con algún mueble o perchero el área de las ventanas.

Nunca debemos olvidar que el color de las paredes deberá ir acorde con el mobiliario del dormitorio, por lo que si ya están pintadas o empapeladas y no tenemos previsto cambiarlas, tendremos que asegurarnos de que combinen ambos.

 

Habitaciones infantiles
Jugar y dormir

Decorar habitaciones infantiles puede ser una tarea muy divertida… especialmente si nos implicamos en el proceso creando nosotros mismos parte de esa decoración. Se trata de lograr una estancia estimulante y creativa, llena de color y perfecta para los primeros años de vida de los más pequeños.

Ten en cuenta todos los accesorios que necesitas para tu bebé, y planifica si esta estancia servirá a su vez de cuarto de juegos, para lo que deberás prever el espacio adecuado. Utiliza muebles multiusos, que te permitan almacenar juguetes, ropa de cama, etc…con el tiempo verás que todo se queda pequeño a medida que acumula muñecos y juegos.

Decora las paredes con vinilos de dibujos, con papel pintado, o con tus propios dibujos si tienes algo de mano. También puedes destinar una parte de la pared a pintar, utilizando pintura de pizarra que puedes encontrar de muchos colores (ya no sólo es negra).

Ten en cuenta que la iluminación de una habitación infantil debe ser lo más parecida posible a la luz natural, ya que estimula la actividad y el crecimiento mental de los pequeños.

El hall de entrada
La primera impresión…

El recibidor ofrece al visitante la primera impresión de tu hogar.

Es el área de tu casa que da la bienvenida a los invitados y a los habitantes de tu hogar cada vez que vuelven a entrar. Para crear un entorno acogedor y hermoso cuida los siguientes detalles:

Utiliza una iluminación cálida y suave. Es preferible utilizar colores de pared claros que reflejen la luz, que aumentar la potencia de los focos que nos deslumbrarán al llegar.

Si tienes el espacio suficiente, coloca un armario de cortesía para que tus vistas dejen sus abrigos sin amontonarlo en otra estancia que la hará parecer. Una alternativa más sencilla es colocar un perchero y un paragüero de diseño que darán un toque personal a esta estancia.

Una silla o bancada puede ser muy decorativa y servir para aquellas visitas breves que no necesitan adentrarse en tu casa.

Coloca un gran espejo que agrande este espacio, generalmente pequeño, y refleje la luz. Te servirá para mirarte antes de salir de casa. El Feng-Shui dice que un espejo cerca de la entrada de la casa expulsará cualquier energía negativa que los visitantes puedan traer.

Combina el espejo con una consola de las dimensiones que te permita tu espacio. Sobre ella podrás colocar algunas flores, velas, un vaciabolsillos, y algún detalle que le de un toque personal acorde con tu estilo.