PUERTAS

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MATERIALES

PUERTAS
PERSONALIZA EL ESTILO DE TUS PUERTAS

Gana en diseño para tu vivienda

Elegir las puertas de tu casa no es tarea sencilla, pero aporta personalidad y estilo a la decoración. El abanico de posibilidades es amplio: puertas estándar, a medida, de calidades muy variadas, así como diferentes acabados y sistemas de apertura.

Es importante que tengas en cuenta si las dimensiones de las puertas que pretendes cambiar son estándar (de altura entre 203-211 cm por 62, 72, 82 o 92 cm de ancho), ya que su sustitución siempre será más económica y tendrá unos plazos de entrega más cortos. Si tus puertas están fuera de unas dimensiones estándar, puede aumentar sustancialmente tu presupuesto.

Una vez estudiado este punto y si tus puertas no son especialmente bonitas te proponemos tres opciones fundamentales con las que puedes contar: ponerlas nuevas, restaurarlas en caso de ser de madera maciza o bien cambiar su aspecto de cara a un diseño más atractivo. Como verás, hay opciones adaptadas a todos los precios.

Nuestros especialistas de Securibath te facilitarán la ayuda que necesites para a elegir la mejor solución adaptada a tu hogar.

 

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Primeros pasos
Elije el material de tu puerta

Para una vivienda, bien sea nueva o reformada, podemos encontrar muchos tipos de puertas de muy diversos materiales. Si tus puertas no son especialmente bonitas ni de madera maciza, lo ideal es cambiarlas por unas nuevas que aporten personalidad y diseño a la decoración de tu casa. En tu elección es clave que tengas en cuenta la calidad de la puerta, ya que esto repercute directamente en el aislamiento acústico que desees alcanzar (por ejemplo, si son macizas siempre aislarán más que las puertas huecas). Los tipos de puertas más extendidos y demandados son los siguientes:

DM alveolar: o conocida como “puerta hueca”. Realizada con DM alveolar (con cartón por dentro), es aparentemente igual que la maciza pero sin núcleo macizo. Este tipo de puerta se suele pintar, aunque en los casos donde nos vayamos a un DM alveolar de alta gama se podría incluso lacar. Esta opción es muy económica, aunque puede encarecerse si la personalizas con medidas, diseños, cristaleras, etc.

Chapado: Es la más habitual, fabricada sobre un armazón de aglomerado, se cubre con todo tipo de chapas barnizadas naturales o de maderas más nobles (cerezo, nogal, sapelly, etc.). Uno de sus grandes atractivos es que apenas se deforman con los cambios de temperatura, pero requieren algo más de trabajo, por lo que su precio es algo más elevado que la “puerta hueca”.

Madera maciza: De roble, abeto o pino, te quedará perfecta si tu casa es rústica o clásica. Son más resistentes, pero necesitan mucho mantenimiento para conservar su estética original. Otra opción que puedes valorar si las puertas y molduras de tu vivienda son antiguas y de madera maciza, es conservarlas y devolverles su belleza. Para ello habrá que desmontarlas, lijarlas, reponer las partes estropeadas, enmasillar los desperfectos y aplicarles el acabado que más concuerde con el resto de tu decoración.

Acristalada: La puerta acristalada te resultará interesante si tienes habitaciones con poca luz natural ya que ganarás en amplitud. Suelen ser más caras que las puertas ciegas y las encontrarás con cristal transparente (liso o con bisel), cristal templado (muy buen aislante), o cristal al ácido (traslúcido). Un factor importante a tener en cuenta es que según el tipo de vidrio, aislan menos a nivel acústico (habitaciones, salón) o de olores (cocina)

Igualmente deberás tener en cuenta que si los vidrios son transparentes, se aprovecha el 100% de la luz, mientras que si son traslúcidos (al ácido, etc.) consigues intimidad pero sin aprovechar tanto la luminosidad existente de tu casa.

Puertas metálicas: este tipo de puertas, de precio más elevado, son una opción de primera calidad para portales o puertas de garaje. Una de sus grandes ventajas, es que pueden personalizarse completamente en base a tus necesidades (con molduras, vidrios, resistencia al fuego, etc.), ofreciendo una amplia gama de colores para su acabado ya que se pueden lacar en taller.

Puertas acero inox: este tipo de puertas son las más caras debido a su fabricación con perfiles de acero inoxidable, siendo ideales para puertas de entrada a edificios o puertas de garaje. Con ellas conseguimos la esbeltez propia de este tipo de perfiles debido a su material totalmente liso, sin marcas de lijado, ni mecanizado, en la superficie y con diseños a medida.

Igualmente pueden combinarse con otros materiales tales como madera, metacrilato, policarbonato, cobre, latón, etc. Todo ello según el diseño que mejor se adapte a tu vivienda. En caso de incorporar vidrios, pueden adaptarse fácilmente con sistema antivandálico para garantizar tu seguridad. Dependiendo del sistema, es posible combinar aislamiento térmico, protección al fuego, al  humo y resistencia al robo, según las normas DIN y EN.

Acabados
La estética de tus puertas

Securibath te ofrece una mano de obra especializada para renovar tus puertas, dándoles otro color y acabado que renovará por completo el estilo de tu casa gracias a los siguientes sistemas:

Barnizado: Es el más habitual. Su principal inconveniente es que puede cubrir la veta de la madera. Para evitarlo, emplea un barniz tinte, que sí permite dejar visibles las líneas de la madera.

Pintura: Si tus puertas necesitan un aire renovado, pintarlas es la opción más sencilla y barata, ya que se puede hacer sin desmontarlas y en menos de una semana, aunque el acabado  no es de igual calidad que un lacado.

Lacado: Para un resultado perfecto, lo ideal es que un pintor profesional desmonte las puertas y las laque en su taller a pistola. Es un sistema que suele tardar algo más que la pintura. Su principal inconveniente es que puede cubrir la veta de la madera.

Es aconsejable que estas pinturas y barnices no contengan disolventes, sino que se disuelvan con agua, ya que te darán un aspecto más natural y estarás cuidando el medio amiente.

Funcionalidad
Tipos de apertura para tus puertas

Dependiendo de la funcionalidad de la puerta deberás elegir la apertura más práctica y cómoda para tu día a día:

Batiente: Es el tipo de apertura más común. Las hojas se colocan sobre bisagras, permitiendo la apertura hacia fuera, hacia dentro o en ambos sentidos. También existen puertas sin bisagras que pivotan sobre su base, evitando descuelgues con roces en el suelo. Es el mejor sistema para minimizar las fugas de frío o calor y para aislar acústicamente respecto a las salas contiguas.

Para las entradas de cocina otra opción muy práctica es el sistema de vaivén debido a que proporciona una fácil apertura, pero deberás tener en cuenta que si la haces completamente opaca no verás quién hay al otro lado, por lo que te recomendamos que coloques un vidrio para evitar accidentes.

Plegable: Disponen de varias hojas que se pliegan entre ellas y se recogen a uno o ambos lados del hueco de la puerta. Normalmente son utilizadas para dividir espacios grandes como el salón o separar el dormitorio del vestidor.

Corredera: Es una opción con la que ganarás espacio ya que dispones de la zona que ocuparía el giro de una puerta batiente, además de ganar intimidad según permanezca cerrada, semicerrada o abierta en base a las necesidades del momento. Su instalación no es especialmente complicada, pero debes saber que debido a los sistemas de deslizamiento, su aislamiento térmico y acústico es menor que una puerta batiente. Existen numerosos materiales con los cuales puedes adaptarlas a tus necesidades: de madera, de vidrio, etc.

Las correderas  se instalan de dos maneras diferentes:

-Con una guía exterior: Este sistema es más barato, sencillo y rápido de instalar, ya que no hay que hacer obras, pero debido a que la guía es vista, no queda estéticamente tan atractiva, además de que no podrás apoyar muebles  en el lado de la pared por el que corre la puerta.
-Las puertas que se empotran lo hacen entre dos tabiques o en el interior de un armazón metálico recubierto de yeso (casoneto). Este sistema requiere más obra y resulta bastante más caro. Ten en cuenta que podrás taladrar la pared que alberga el casoneto para colgar ningún elemento.

Apuesta por correderas que permanecen totalmente ocultas dentro del tabique si lo que pretendes es unir estancias.

Últimos pasos
Toque final para personalizar tus puertas

Existe una amplísima variedad de accesorios que permiten satisfacer las necesidades de cada vivienda y que consiguen encontrar nuevas soluciones decorativas con una oferta de primera calidad. Resulta ser un cambio pequeño pero con mucho efecto visual en la decoración interior de tu vivienda.

Por lo tanto, el último paso que deberás realizar para darle el toque final a tus puertas, será elegir las manillas y los tiradores.

Ten en cuenta  el acabado de la manilla, ya que si la puerta tiene un carácter más clásico con molduras y formas curvilíneas, la manilla deberá tener un aspecto más curvilíneo y en un tono brillo, mientras que una puerta moderna completamente lisa, quedará mucho mejor con una manilla de forma más rectilínea con acabados satinados.

Consejos prácticos
Decoración interior

Es muy importante a la hora de elegir las puertas de tu casa, que tengas en cuenta el color y el estilo. Para que las puertas queden integradas en el resto de la decoración de tu vivienda, lo ideal es elegirlas del mismo color y estilo que la carpintería interior (armarios empotrados, ventanas, etc…), decoración o bien en el mismo tono que la pared.  Igualmente, puedes aportar personalidad y claridad a tus puertas con el acristalamiento. 

Por último, ten en cuenta si tu casa es pequeña, lo ideal es evitar compartimentar el espacio para ganar en amplitud. Para ello, elimina todas las puertas que puedas y disimula al máximo el resto, pintándolas en el mismo color que la pared o bien colocando manillas que pasen desapercibidas.